
Comenzare a hacer tratos contigo, algunos más sucios que otros.
En un principio, acordamos en silencio en que seremos solo dos desconocidos que tienen besos en la mente y no pueden hacerlos realidad.
La química se hundió entre nuestros sentido y bien es cierto, fundamentalmente para definir la materia es que ocupa un lugar determinado en el universo.
Y tal vez algunas cosas científicas viscerales tenían sentido hasta ese momento.
En el tu cuerpo se deja acariciar ( te mueves) tus brazos me envuelven, mis manos siguen lento por las costuras de tu cuerpo, quitándote la ropa y el falso pudor, mi cuerpo percibe el calor que se concentra en el punto medio de mis caderas, en el vaivén lento de tu movimientos que te acerca y te aleja, milímetros, metros, años en el tiempo y la distancia ya no nada mientras exploras dentro de mi ser.
Tu estas hoy aquí y yo estoy para ti, mientras seguimos muriendo en el miedo que vivimos a cuestas, cayéndose a pedazos, pero hoy ya no importa, hoy ya no es nada por que tu sola presencia cubre ese hueco de vacuidad que había dentro de mi, entrando y saliendo con la humedad de tu cuerpo, que se descubre sin pudor, que llena mi boca mientras callas y me miras.
Ya no puedes disimular por mas tiempo, el latido estridente d e tu corazón te delata, tu cuerpo propone mientras el mió reacciona y responde ( ven y tómame, siénteme, despelléjame con tus ojos, con tus manos que se encuentran con las mías).
Si es verdad que morimos a cada momento, hagámoslo de placer una y otra vez, hagámoslo hoy y cada noche hasta que de el cuerpo de alguno de los dos solo queden restos pegados a los huesos del otro, restos de mi piel pegada a tus huesos, restos de mí, húmedos, cansados, extasiados………… regálame tu piel, tus manos tus labio.
El mundo mas allá de este momento no existe, el tiempo fuera de este momento nunca ha sido escrito, hoy somos dos cuerpos en el centro del universo, como la materia que se genera, se contrae, se transforma en lo que somos tu y yo. y lo que nos conforma, es un universo paralelo que gira entorno a tus ojos, tus labios que devoran los míos.
Que la muerte venga entonces y que el universo caiga sobre nosotros, mientras nos despedazamos con los labios, que la muerte y el fin del tiempo no sea un impedimento, si no un pretexto para pasar mis manos por las costuras de tu ropa y encontrarme debajo de ella.
jane**